Jorge Meléndez y el conflicto entre educación y política durante el gobierno de López Pumarejo | Señal Memoria

Foto: Universidad de Nariño
Publicado el Mar, 18/02/2014 - 11:57
Jorge Meléndez y el conflicto entre educación y política durante el gobierno de López Pumarejo

“La revolución en marcha”, como se conoce el primer gobierno de Alfonso López Pumarejo desarrollado entre 1934 y 1938, consolidó las directrices de una hegemonía liberal prolongada hasta el 46. Entre otras cosas, esto se manifestó en la institucionalización de la educación pública laica.

Varias de las instituciones educativas regentadas por el clero pasaron a manos del estado. Algunas mantuvieron esa nueva condición, otras desaparecieron y a la vez ese fue el momento en que surgieron otras nuevas. Es el caso del Colegio San Bartolomé en su sede del barrio La Merced, a donde se trasladaron los jesuitas luego de ser notificados en 1937 del despojo del edificio ubicado en el extremo suroriental de la Plaza de Bolívar de Bogotá, de donde finalmente salieron en 1939.

De esa forma el partido liberal daba respuesta al conflicto de la educación pública, enraizado en la problemática política del siglo XIX. En su conjunto, estas nuevas acciones fueron consideradas un acto ofensivo para el amplio sector conservador. En el editorial de su diario “El Siglo”, el líder conservador Laureano Gómez se refirió a los hechos:

“Desde su ascenso al poder el partido liberal se propuso hacerles invivible el suelo colombiano a los militares de Cristo. Razones de táctica han demorado la ejecución de los planes diabólicos y ‘democráticos’. Mas sus dirigentes juzgan que ya ha llegado el tiempo de arrojar la máscara y lapidar a Quiénes sin presupuesto, sin armas, sin ejércitos, con sólo su sacrifico, han edificado patria como los próceres. Las logias atizaron a los concejos municipales para que pidieran la expulsión de los jesuitas, diputados incultos y endemoniados les quitaron los colegios de Ocaña y Bucaramanga, y en estos momentos la fauna del capitolio trabaja por expulsarlos del colegio de San Bartolomé, cuna, con el de Rosario, de la república. El liberalismo emprende pues un ataque a fondo contra el catolicismo al perseguir Quiénes son su espada, su ruta de gloria, su sagaz y fornida vanguardia”[1]

Poco a poco se iba abonando el odio desatado en la violencia de la década de 1940. Estos años convulsionados fueron retratados por el historiador Jorge Meléndez Sánchez (n.1945) en su libro “Políticamente no, doctor”. A continuación el autor lee un extracto que presenta de manera sencilla uno de los matices del contradictorio drama al que se vieron abocadas las fuerzas en pugna. Es la narración de un suceso cotidiano en la vida política de López Pumarejo, ya en la debacle de un segundo mandato al que se vio obligado a renunciar en 1945.

 

Jorge Meléndez Sánchez - "Políticamente no, Doctor"

 


[1] Laureano Gómez, “La Compañía de Jesús perseguida”, El Siglo, Bogotá: 29 julio de 1937: 4 (Recortes A: 103). Citado por Thomas J. Williford, “Las ‘tomas’ de colegios durante la República Liberal, 1936 - 1942: parte de la estructura discursiva de la Violencia”, en Historia Crítica, No.39, Bogotá: Universidad de Los Andes, Septiembre - Diciembre 2009, pp. 130 – 152. http://historiacritica.uniandes.edu.co/view.php/608/index=1.php?action=edit&id=608#34 (Consulta febrero de 2014)

 

 

 

Fecha de publicación original Mar, 18/02/2014 - 11:57